spuesta la tengo 10 minutos después: el bus llenito de periodistas todavía no había llegado. En manada entran todos buscando el enchufe más cercano para conectar sus artilugios y tomar posiciones.
La misma situación se repitió el pasado lunes, cuando Alícia Sanchez Camacho visitó Cornellà. Son días de excursión para los periodistas. Como turistas suben a primera hora de la mañana en un autocar que el mismo partido político facilita. Así se aseguran que los mediadores de la comunicación no pierdan detalle de la agenda política del candidato. Eso sí, en vez de paradas “culturales”, son paradas “dialectales”.
Tienen cara de cansados y no sólo por el trajín del día, sino por escuchar siempre el mismo discurso: soluciones inmateriales a la crisis, críticas al contrincante, todo lo bueno que nos espera si llegan al gobierno… Quizás por eso cuando algo se sale del discurso, la atención se desvía. Es el ejemplo del videojuego de Nuevas Generaciones del Partido Popular, la revelación del patrimonio de cada candidato o el anuncio orgásmico para incentivar el voto.
Ahora bien, hay que decir que no todo es cosa de la casualidad. Los periodistas veteranos, que son los que están en los medios importantes y, por lo tanto, los que más audiencia tienen, se conocen de acto en acto y hablan, comentan entre ellos, y acuerdan qué van a destacar. Y los que están más despistados o son nuevos en estos mundos, miran de reojo al compañero para ver que ha escrito. ¿El resultado? El mismo mensaje, pero escrito de manera diferente.
Son mis primeras elecciones catalanas como periodista. Una llamada de una AMIGA con mayúsculas (también periodista) me ha dado la oportunidad de ganar un dinero extra durante esta campaña pero, sobre todo, a vivir una experiencia. Gracias a ella, tengo la posibilidad estos días de vivir pequeñas vivencias nuevas de esta profesión y descubriendo detalles que todavía eran inexplorados para mí.
Reconozco que más de una vez detesto las rutinas periodísticas y las relaciones que se establecen entre periodismo y política. Pero más allá de esto, mi decisión por esta profesión me ha llevado a encontrarme con personas que de verdad valen la pena. Personas compañeras de profesión, como esta AMIGA, y personas que me llenan al entrevistar y dedicarles un espacio de información. Pero esto es otra historia que ahora no toca.
Paciencia, esta grandísima profesión te traerá recompensas con otros temas menos sangrantes... :D
ResponderSuprimirPaciencia (que ja se sap com són aquests polítics que tenim) i molts ànims!
ResponderSuprimirCuanta razón tenéis! La paciencia en esta profesión es clave...
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